INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Cuando el hombre se define a sí mismo, la inteligencia es el principal atributo que lo distingue de las demás especies. Entonces la idea de que la inteligencia puede ser reproducida y compartida por otros organismos biológicos o mecánicos tiene amplias repercusiones en la psique humana, sobre todo al preguntarse si las máquinas llegarán a ser humanas.
La inteligencia artificial (IA) puede definirse como el medio por el cual las computadoras, los robots y otros dispositivos realizan tareas que normalmente requieren de la inteligencia humana. Por ejemplo, la resolución de cierto tipo de problemas, la capacidad de discriminar entre distintos objetos o el responder a órdenes verbales. La IA agrupa un conjunto de técnicas que, mediante circuitos electrónicos y programas avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano. Se basa en la investigación de las redes neuronales humanas y, a partir de ahí, busca copiar electrónicamente el funcionamiento del cerebro (Gómez Herrera, R. La inteligencia artificial).
En el congreso en Darthmouth (1956) que reunió a los primeros teóricos de la disciplina, se llegó a la definición de las presuposiciones básicas del núcleo teórico de la IA:
1. El reconocimiento de que el pensamiento puede ocurrir fuera del cerebro, es decir, en máquinas
2. La presuposición de que el pensamiento puede ser comprendido de manera formal y científica
3. La presuposición de que la mejor forma de entenderlo es a través de computadoras digitales
Sobre los alcances de la IA, existen tres puntos de vista:
• Aquellos que sostienen que es posible realizar “dispositivos realmente pensantes”, punto de vista llamado la IA fuerte,
• Otros que piensan que es posible simular estados mentales - sin ser estados mentales - de nuestro cerebro por medio de computadores, punto de vista llamado IA débil
• y finalmente los “dualistas”, quienes dan por separada – muy en resumidas cuentas - la dimensión del cuerpo y del espíritu, y que de esa manera, existirán “juicios de verdad” a los cuales los computadores no tendrán nunca acceso.
Actualmente, considerando el avance científico y tecnológico de la IA y la definición general de la inteligencia, como la capacidad de pensar, entender, razonar, asimilar, elaborar información y emplear el uso de la lógica, la IA solo ha imitado al ser humano en el uso de la lógica.
Aun presuponiendo que en el futuro se logre construir un dispositivo artificial que imite las funciones cognitivas del cerebro humano, queda un último requisito para que una máquina pueda ser humana: la conciencia.
La conciencia vista como la percepción interna de la existencia, del conocimiento del propio yo que solo puede ser sentido por el mismo individuo.
Reflexión
Me apasiona la ciencia ficción como ejercicio imaginativo sobre el futuro de la raza humana y unos de sus temas: la inteligencia artificial se presta para reelaborar nuestras concepciones existenciales.
En la escritura del texto, primero quise enfocar el aspecto emocional del tema para después comparar y acotar lo que es la IA con la inteligencia en su significado global o humano. Investigué otras definiciones que no estaban en la lectura sugerida para darle coherencia al escrito.
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